Ante la renuncia de su director Luciano Burghetti, víctima del “fuego amigo” radical, el area de medioambiente habría quedado vacante. Lejos de no seguir cargando la plantilla municipal en un área que, de todos modos no tiene actividad alguna, la gestión “G” se apresuró a cubrir la vacante con Pablo Zuletta, esposo de la actual Jueza de Faltas.