A MANES NO LO VAN A ENTENDER

Cuando el neuroradical  asumió en el gabinete de Vidal, como era de esperarse,  surgieron todo tipo de críticas, claro, los argentinos acostumbrados a tener bestias en el poder –huelgan los ejemplos-  no podemos concebir que una persona preparada plantee un país diferente, si no imposible.

Aclaremos, no he leído mucho a Manes ya que dice, palabras más, palabras menos, lo que cualquiera de nosotros podría escuchar en un curso de “inteligencia emocional” y tiene bases en autores de antaño, desde José Silva, el del método, pasando por Og Mandino, Wayne Dyer, Louise Hay. Tampoco se entienda que no postule las teorías del flamante candidato radical,  si me pregunto, si estaremos como país mayoritariamente preparados para entenderlo, por aquello de que “cuando un sabio señala algo, el ignorante se le queda mirando el dedo”.

Al asumir en el gabinete provincial Manes explicó que “La #‎felicidad es un factor de protección contra enfermedades: los niveles más altos de emociones positivas se asocian a menores posibilidades de ansiedad o depresión asociados al estrés. Las personas, cuando se sienten bien, se enferman menos, viven más y tienen una mejor calidad de vida. Hagamos de la felicidad un ejercicio cotidiano”. Manes afirma lo que en menos palabras lo que se postulaba en la academia de Epidauro (fundada por Hipócrates)que no se podía curar el cuerpo si antes no se lo hacía con el alma.  

En aquel momento algunos medios izquierdistas o progresistas lo tildaron de “liberal” y que sus teorías, volcadas en un libro eran “un compendio de algunos conceptos e ideas sobre el desarrollo cognitivo con el estilo de un manual de autoayuda” ninguneando el aspecto catedrático del entonces funcionario, la que “resume- decía “laizquierdadiario” con un concepto que le encanta repetir: el del “capital mental”.(tienen problemas hasta con ese capitalismo los muchachos).

Para Manes el “capital mental” son “los recursos cognitivos y emocionales de las personas, es la capacidad de aprendizaje flexible y eficiente, la capacidad de una persona de desarrollar todo el potencial, la capacidad de crear e innovar” critican por no entender, y “la principal riqueza de un país es el cerebro de las personas”.

La nota remata con un “ La sociedad vendría a ser entonces para Manes, la suma de los “cerebros aptos para desarrollar las potencialidades en un mundo competitivo” , creo que malinterpretando la creencia del fenecido presidente Menem que afirm´ño que había provincias “inviables”lo cual ya es otra cosa y quien no quisiera para su patria   “cerebros aptos para desarrollar las potencialidades en un mundo competitivo”?

Citan, asimismo, a Sebastián Lipina, doctor en Psicología argentino, autor de Pobre Cerebro sobre que  “no pueden generalizarse a los individuos y que  si bien en contextos de pobreza se dificulta el desarrollo cognitivo en los niños, hay otros factores que pueden compensar o hacer la diferencia. Como ejemplo, presenta entre otros, el del Nobel italiano de Medicina Mario Capecchi, quién debió sobrevivir solo en las calles cuando niño, en la Segunda Guerra Mundial” pero, estadísticas a la vista, las posibilidades de salir adelante en un contexto de miseria (hoy alto en nuestro país) es ínfimo.

Muchos estamos convencidos que el camino es por ahí, p0or donde pretende ir Facundo, pero probable y lamentablemente la sociedad toda no está preparada para entenderlo, fundamentalmente en léxico científico, manes lo adelantó hace unos meses el cierre del 10° Encuentro de Líderes que se realizó hoy en La Rural, “Los países desarrollados y prósperos no invierten como hobby en el desarrollo humano, la salud y la ciencia. Son desarrollados porque antes han invertido en la salud, en la educación, en discutir seriamente la pobreza, la ciencia y la tecnología” , afirmó, mientras en más de in 50% del país los políticos se toman selfies entregando comida y pibas de 22 años, con lindos culitos, “se saltan la fila” de la vacuna.