UN NUEVO PABLO ESCOBAR Y EL MISTERIO DEL TRASLADO DE DROGAS A BRAGADO

Gendarmería Nacional y la Justicia Federal desbarataron una organización narcocriminal ramificada en todo el país y que incluso traficaba droga hacia Chile, motivo por el que esta banda operaba también en la Provincia de Mendoza con más de 30 kilos de cocaína y a partir de ello, se desplegaron 11 allanamientos en simultáneo, con detenciones en distintos puntos del país, según https://www.memo.com.ar/.

Como en el mismo operativo se estableció conexión en nuestra ciudad, el domingo se hicieron al menos 2 allanamientos uno en la calle Entre Ríos al 100 y el restante Laprida, entre Rivadavia y General Paz, aunque se habla de un detenido   que residía en Moreno al 2300.

Lo extraño de la interrelación de la banda narco es que se informe que nuestra ciudad haya sido sitio de “enfriamiento” de la droga, término que se utiliza para indicar que era un depósito para luego ser transportada a otro sitio. La misma fuente local afirma que de Bragado retornaba a Tucuman, un viaje de 14 h 6 min (1,183.1 km) por RN157, cuando desde el sitio de entrada del cargamento a Tucuman el viaje es de  3 h 44 min (307.6 km) aproximadamente.

 ¿Por qué arriesgarse a recorrer más de 2000 km desde la descara a nuestra ciudad y retornar luego a Tucumán? Una logística no muy lógica y con mucho riesgo de ser interceptada. ¿o hay otro motivo que no estamos viendo?

Lo cierto es que este operativo le da pasto al ministro Berni para afirmar que 1ro cayó en Bragado  el Pablo Escobar y ahora el Chapo, el Señor de los cielos o quien sabe que otra cosa.

 Nuestra ciudad, desde aquel avión de contrabando de cigarrillos que en los 60 no pudo carretear en los lodos olascoaguenses, tiene larga historia de casos notables, en los 90 por una nota de Sergio Helguezabal a doin Antonio Ferrer, se establecieron concretamente sitios de venta de estupefacientes, pero vino un comisario de narcotráfico Junín  y declaró, beatíficamente, que “Bragado era una ciudad libre de drogas”

Así estamos.

Yo siempre dije que si las víctimas de adiciones, recuperadas o no, aportaran los nombres de los dealers, ninguno de ellos podría caminar tranquilo por las calles.

Tan sencillo como eso y tan imposible, porque hay que tener valentía y compromiso para ello…