LOS RIESGOS DE SER UN PERIODISTA GENUINO

El oficio de periodista está considerado de alto riesgo. El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ organización no gubernamental con presencia en los cinco continentes tiene registrados, en los últimos 25 años, al menos 1.885 trabajadores de medios asesinados, los puntos más álgidos han sido durante las guerras en Oriente (Afganistán y Siria han registrado mayor muertes de reporteros).

En el caso de Hispanoamérica, México está considerado como el país más mortal para los periodistas y se encabeza la triste lista con 144 víctimas, en general por el narcotráfico, desde el año 2000, lo siguen Colombia (85), Brasil (54), Honduras (27) y Guatemala (23).

Tuve la experiencia de vivir al filo, a principios de siglo, en el Diario de Quintana Roo, sobre la Riviera Maya, Cancún, Tulún, Playa, Cozumel, allí aún no se apagaba la leyenda de Amado Carrillo Fuentes, “El Señor de los Cielos” y el  Güero Palma , socio del “Chapo” Guzmán, eran titulares de las nacionales del periódico.

En la central del diario, ubicada en Chetumal, limite con Belice, cuyo límite es el Río Hondo, por donde navegaba y aún lo hace,  el tráfico de drogas, armas, indocumentados y mercancías ilegales, de hecho en el 2001 fue arrestado en Cancún  el ex gobernador del estado, Mario Ernesto Villanueva Madrid, socio de Amado Carrillo Fuentes,  quien hoy permanece en prisión domiciliaria.

Las primeras sentencias a periodistas eran “te callas o mueres”, luego se modernizaron y eran “te callas y te pago”.

PERIODISMO, GRIETA Y MILITANCIA

En nuestro país, durante la Dictadura en los 70-80, desaparecieron 228 periodistas, hubo otros casos en democracia, hasta los 90, la profesión fue uno de los nichos con mayor credibilidad, junto con la justicia, pero en algún momento, antes del periodismo militante, también llegó el “te callas y te pago” la disminución de las tiradas de los diarios, luego la competencia desigual con la información proveída por lo digital y luego las redes, devastaron la TV tradicional, también y la pauta del estado comenzó a ser la diosa que rigió la verdad a medida, el relato.

Y vino la censura y la autocensura, algunos hechos de violencia, molotov recibida por quien suscribe por parte de Duretti en el 2009, ahogos económicos oficiales, cosas que en ocasiones surten efecto, todos podemos citar nombres de periodistas o dueño de medios de antaño que se hubieran quemado las manos antes de levantar una nota a cambio de metálico. Hoy todos hemos escuchado el dicho “yo estoy siempre con los que ganan” de algún productor vernáculo, reconocimiento pusilánime para un periodista que se precie de tal.

Hoy, cuando la pauta oficial es la mayor entrada de los medios fuertes, los que no negociamos pauta por libertad, los que no transigimos, vivimos, desde hace años, sin una previsibilidad económica que vaya más allá del vencimiento de la factura del gas.