LA VERDAD ALTERNA

Nunca dejábamos de ver, junto a mis hijos niños, cualesquiera de los tres capítulos de “Volver al futuro”. Tampoco nunca más los pude ver solo, porque la reunión familiar era la justificación de rito, que confirmaba el mito.

Todo esto para decir que, en mi caso, me apasionaba la posibilidad de que hubiera mundos alternativos y que, confirmando la teoría de Einstein, algún día podamos viajar al futuro y  regresar al presente a acomodar algunos asuntos familiares torcidos, eso de los mundos alternativos que corrían paralelos a la línea de la historia.

En realidad hoy, mirando el comportamiento de cierta clase dirigente, algunos de sus referentes ministros y demás, se jactan de hacer cosas que 20 años atrás estaban reñidas con la moral y que hoy nosotros, los recalcitrantes conservadores, aún seguimos creyendo que están mal.

Como que están viviendo en una realidad alterna, dicen que en tiempos de Al Capone, este estaba convencido ser un benefactor público y que el mismo John Herbert Dillinger, brutal asesino, llegó a declarar que todos los veían como una bestia sanguinaria, pero que dentro de sí tenía una corazón tierno que no era capaz de dañar a nadie.

Pero el problema es que, en esa época, nadie creía en esas declaraciones extravagantes, pero hoy hay un alto porcentaje, dicen más de un 30%, el llamado “núcleo duro”, que está dispuesto a creer que está bien vacunarse por izquierda, cambiar la letra del himno, (delito si los hay) considerar que en Venezuela no se vulneran los derechos, una especie de “los argentinos somos derechos y humanos” de Videla,  o que una persona que nunca trabajó fuera del estado, pueda tener más dinero que un potentado empresario norteamericano.

¿Y si hubiera una 4ta dimensión, como considera la  física al hablar del tiempo, principalmente desde el planteamiento del espacio-tiempo en la teoría de la relatividad, pero, contrariamente a la ficción ella fuera tangible, coexistiera delante de nuestros ojos? Por ahí podría poner una mirada indulgente sobre la realidad que otros ven, una especie de hoponopono virtual o mundo Bizarro de la serie de Superman, que, al menos, no nos haga descomponer de espanto.

LA VERDAD Y LAS RELACIONES INTERPERSONALES

El problema mayor de las relaciones interpersonales, empero, es el prejuzgamiento, si en receptor encasilla al emisor, buscará en su mensaje una frase o término que confirme su sospecha y ya dejará de escucharlo preparando la respuesta a lo que él cree que dijo y no a lo que dijo. En mi caso, con la postura votada del gobierno argentino respecto al conflicto Israel-Palestina, estoy en principio de acuerdo, tiene que haber una comisión investigadora de los hechos, porque se equivoca el eje, Hamás no es Palestina, de hecho hay miles de ciudadanos palestinos que trabajan en Israel y niños de ambos bandos, fueron destrozados por las bombas de uno y otro lado, más del sector árabe. entonces, así como hubo un Nuremberg que condenó el holocausto, también se tiene que investigar los excesos no solo de Hamas, sino de Israel. No puede ningún país considerar “daños colaterales” la muerte de inocentes en pos de la caída de un régimen terrorista, entonces lancemos misiles sobre los barrios donde se esconden los narcos, caiga quien caiga… Que otros dictadores de hispano américa haya votado igual, no opaca una verdad, a menos que la verdad tenga dueño y que, aún los “injustos” (Jesús decía que no había justo, sino uno) no tengan luz, aunque más no sea una sola vez, para luchar por la justicia.

El conflicto árabe-israelí lleva más de 4000 años-ya lo hemos tratado aquí- no pretendamos entenderlo a la luz de la realidad actual. No alcanza. Sería, en situación futbolera, como si pretendiéramos jugar, aún con estadísticas en mano, si fue Boca o RIver el más ganador en la historia. Siempre aparecerá un “paper”, de uno u otro lado, que pruebe algo.

UNA VERDAD DE CADA UNO

En problema de la actualidad consiste en que ya no es una cuestión de dos mundos alternos y convivientes, valga el término en tiempos de aislamiento, sino que cada vez más hay verdades para cada gusto e, individualmente, mucha gente pretende acomodar las situaciones según su entender y conveniencia, la palabra, entonces, se vacía de contenido y la verdad, muy pronto, se ofrecerá en un catálogo de miles de opciones que no podrán faltar en el bolsillo del caballero, ni en la cartera de la dama