INMORALIDAD:EL GEN NACIONAL

Un axioma, ya perimido, era que los políticos al asumir cambiaban de auto, casa y mujer, la modernidad líquida ha establecido, en estos tiempos, que no se hace menester cambiar de mujer, si se las puede tener de a decenas sin pasar por el registro civil.

El mismo sistema de libertades moderno infiere que la infidelidad –que casi siempre es recíproca-no sea mácula alguna, pero eso sí, cuando esta se hace pública, la vergüenza es insoportable. La foto del ministro Ferraresi, muy cariñosa, con “Impurita” que, a pesar de desmarcar a jerárquicos y compañeros, que son todos “amorosos”, no la libraron de la mano larga de una esposa posesiva (sino celosa), que la puso de patitas –anchas y un tanto armoniosas- en la calle.

Pero el vacunatorio VIP no es más que la confirmación, magnificada por la extrema gravedad del caso, del genoma amoral (*) argentino:todo vale, desde saltarse la cola del súper, pasando por cobrarle planes a personas, como caso Pinamar o Pelesfigue Bragado, soltar por buena conducta a un motochorro que terminó matando a una mujer,   o que la mujer del profeta de las 400 muertes se vacune “de paso” como acompañante del marido y lo publique en redes. La edil Morosini pidió, en febrero,  la lista de vacunados VIP y- aunque se desconozca el destino del petitorio- resulta una cuasi Utopía una respuesta ya que, se sabe, desde la dirección de salud se habría ofertado y consolidado el pinchazo salvador a vecinas, no menos VIP, en una sobremesa gourmet.

O sea la corruptibilidad no es un privilegio de los Ká…

(*) El  amoral, carece de juicio valorativo,  por lo que no puede juzgar sus actos como buenos, malos, correctos o incorrectos.