EPILOGO DE FERNANDO MAIDANA, EL HOMBRE QUE SOÑABA SER INTENDENTE

La historia del Fernando Maidana comienza con su desembarco en Bragado,  dando el servicio de guardia en el Sanatorio del Círculo médico, no se puede rastrear más allá, si se sabe que recibió su título en Córdoba  y nació en Jujuy.

Sus supervisores vieron algo en él y apoyaron su labor, tal vez porque tenía más ganas que la mayoría, así fu escalando puestos hasta convertirse, nada menos, en director del efector de salud de la avenida Carlos Pellegrini.

En los dos últimos años de gestión de Aldo Omar San Pedro le fue propuesto el cargo de Director del Nosocomio Oficial. Sus mayores le advirtieron del riesgo, ya que debía renunciar a la dirección del Sanatorio y, con la avanzada del macrismo, nada aseguraba un 3er mandato. Maidana manifestó su deseo de incursionar en la política y mostró, a mi entender, sus primeros rasgos de hombre ambicioso. Lo demás es historia conocida, perdió San Pedro y además de quedarse con una concejalía la gente de blanco lo encumbró nuevamente, esta vez como director del Círculo Medico ¿no sería mucho?.

Como en toda institución que se precie de tal, existió siempre en esta cierta desidia y compulsión a que solo dos o tres personas trabajen, mientras los demás hacen la plancha y autorizan sin controlar. Con decir que en el frente de la sede estuvo por décadas el cartel con la falta de tres letras, la “c”.la “i” y la “r”, por lo que se podía leer; “CULO MEDICO” sin que sonrojara, por la desidia, a ningún facultativo…

De inmediato el médico norteño cambió parte de su equipo, el Dr “Pepe” Rizzo, profesional conocedor de la materia mutuales y demás, fue desplazado de su cargo de contralor y en su lugar trasladó parte del equipo sampedrista, compañeros de militancia suyos, como Mancha, Peracca y Piazza, también celebró reuniones del Movimiento Evita en el domo ubicado en el 1er piso.

No se sabe aún en que momento comenzó el descalabro, se sospechó algo cuando, al abrir el baúl de su coche el día de la internación, se habría encontrado una cuantiosa suma de dinero que no tenía razón de estar allí,   se puede suponer, además, que con la simple profesión de médico nunca hubiera podido – según testimonio de quienes lo conocieron en su intimidad “semejante circo”, si sabemos que su contagio, del que hizo una negación ostensible, hasta que se descompensó y hubo que internarlo de urgencia, fue el principio del fin de su, se podría decir “negocio”?

La otras pregunta que surge, natural, es si su negación a someterse a tratamiento, contagiando a varios compañeros de trabajo, se debió a que su ausencia destaparía una olla a presión que salpicaría hasta los cimientos de la vieja institución médica.

El último capítulo comenzó cuando una integrante de la comisión, ante la tardanza del reintegro a su labor del director Maidana, se puso a ordenar papeles: la 1ra punta de un hilo interminable del cual tiró, fue un documento por $ 100.000 labrado en 2018 ( o sea unos $300.000 actuales)que, discrecionalmente Maidana había otorgado a un empleado de su confianza para la compra de un automóvil particular.

Y de ahí todo lo que saltó en el control externo contratado, más de $4.000.000 de faltante.

Maidana hace meses que está cobrando su sueldo de concejal – esto me lo señaló un periodista televisivo anoche en una charla- y también se le está pagando a su suplencia, nada indica que no esté en condiciones de retomar su puesto ya que se mueve normalmente por la ciudad.

Pregunta adicional: le pedirán su renuncia al cargo por “inabilidad moral”?  porque si en una institución faltan 4 millones, es, al menos “hurto”.

EPILOGO DE LA EPITOME

Podíamos ensayar un epílogo, un tanto desordenado, dada la cantidad de acciones, aparentemente inconexas, (se habla de que parte del dinero fue utilizado en préstamos a interés), solo señalaremos algunos hecho inéditos   del affaire;   nunca, que yo sepa, en una institución con cuasi protocoles regios, donde era difícil el acceso de nuevos profesionales, aún locales si no pertenecían a cierto establishment de poder, se le otorgó  tantos cargos de elite a un desconocido y, precisamente, el mismo individuo fue  1er medico expulsado.(al menos contemporáneamente)

No caben dudas que, de haber tenido todo el poder en las manos, a Maidana lo mató la ambición.

Antes nuestros viejos lo definían a lo gaucho: “Quiso cagar(*) más alto que el culo”(**).

(*)(RAE) cagar. Del lat. cacāre. 1. intr. malson. Evacuar el vientre . U. t. c. tr. y c. prnl. 2. tr. malson. coloq. Manchar , deslucir , echar a perder algo .

(*) (RAE)Extremidad inferior o posterior de algunas cosas . Culo del pepino , del vaso