LOS FAMELICOS LEONES DE LA SABANA

Tome Ud una foto de 20 familias de clase media acomodada o alta y otras tantas de clase baja ¿ Nota la diferencia? Y no se trata de cómo se visten, eso resultaría obvio, observe el color y brillo del cabello, piel, de los 1ros, compárelos ahora con el otro grupo. La sonrisa Odol blanca de los unos, contra la ausencia de placas dentarias de los otros, la salud de los unos y de los otros, si se atienden en “La Pequeña Familia” o se mueren en un hospital público. Compare los títulos colgados en la pared, las relaciones sociales, sentimentales, de poder. Salvo alguna rara excepción (habilidad para el deporte, suerte, carisma etc) los 1ros seguirán formando familias de dientes blancos y cabello brillante y los segundos, con lo que puedan.
LA LEONA NO ES BOLUDA


En el reino animal – que nos precedió en la evolución- ocurre exactamente igual, la leona no busca para aparearse al león enfermo y esmirriado, piojoso, sino al poderoso, con grandes y fuertes glúteos y fauces que le aseguren provisión de alimentos, defensa de la prole y mejor descendencia y todos sabemos que la belleza en dientes, cabello, garras o porte, tiene que ver con la salud. Es un axioma que inevitablemente se cumple.
Si ud observa los senegaleses que venden joyas en la zona de Retiro y demás, verá que los más altos y jóvenes visten ropa cara y zapatillas de 40 mil y los menos agraciados andan tirados, borrachos mendigando.
Ocurre en República de Peronga o en Kuwai.
Como verá el análisis no es una cuestión racial y el ascenso social de “billetera mata galán” se da en un bajo porcentual.

Jodidos están los famélicos leones, o gorilas, de la sabana africana donde la Banelco no corre y convengamos también, que la mona “Chita” tampoco tendría oportunidad de conocer el semipiso de Kong. que solo factura con Jessica Lange y otras rubias beldades de piel tersa y sonrisas Odol.
Los que caminamos por la ancha avenida del medio corremos suertes dispares, algunos laburamos con diferentes suertes y otros se hacen hábiles gambeteadores, narcos, o políticos y en una generación pasan a formar parte del grupo dientes Odol y entonces el axioma se repite eternamente.