EL HUBRIS DESNUDO

EL HUBRIS DESNUDO

 Hans Christian Andersen publicó en 1837 un cuento conocido como “El rey desnudo”, la historia de un todopoderoso emperador al que le habían hecho un traje que solo podía ver la gente inteligente y así salió el rey, desnudo, presumiendo ir vestido de seda.

El Síndrome de Hubris o adicción al poder, por otra parte, es un trastorno que sufren los líderes, creen saberlo todo y que de ellos se esperan grandes cosas, por lo que actúan yendo un poco más allá de la moral ordinaria. Federico Bermúdez Rattoni, investigador del Instituto de Fisiología Celular de la UNAM, aclara que no se trata de una enfermedad como tal, sino de “una característica de personalidad y del momento en que una persona está”. Desde el punto de vista neurocientífico no hay ninguna evidencia de que pueda existir un cambio fisiológico en dichas personas; sin embargo, la psiquiatría lo aborda.

El médico inglés David Owen,  identificó este síndrome y estableció que  palabra Hubris proviene del griego hybris y refiere a la descripción de un acto en el cual un personaje poderoso se comporta con soberbia y arrogancia , con una exagerada autoconfianza que lo lleva a despreciar a las otras personas y a actuar en contra del sentido común.

Los hechos acaecidos, desde el comienzo de la 2da gestión Gatica hasta la fecha, siendo el cenit el proyecto de interpelación del que zafó a última hora, escupidera mediante de la provincia Pro, crematorio, Juzgado Nº2, pago por adelantado de micros escolares que nunca viajaron, el fiasco de una consultora que tercerizaba el trabajo de una funcionaria que ya cobraba por ello, la denuncia de Monzón, el uso de oxígeno industrial por medicinal, la reveladora carta del ing Alfonso por la atención deficiente en el hospital, el informe CICOP, la comisión de investigación, acciones que todas y cada una provocaron la “hégira” de cuatro concejales del oficialismo, muestran una desnudez evidente y falta de cintura del primer mandatario vernáculo.

Su predica diaria de que “yo hago siempre lo correcto, mete miedo, porque si él, que es la máxima autoridad cree que siempre hace lo correcto, nosotros no podemos criticar, opinar y ni siquiera movernos, porque estaríamos incurriendo en un pecado cuasi mortal.

Por suerte para que la persona pueda “curarse” del Hubris, como sostiene Owen, simplemente basta con que pierda su poder.

Esperemos que antes de 2023, al menos se dé cuenta que va desnudo, aunque su entorno halague su fino ropaje…

PD. El pueblo necesita que así sea…