FACEBOOCK: POLICIA DEL IDIOMA:PUTO EL QUE LEE

“Puto el que lee esto.” Nunca encontré una frase mejor para comenzar un relato. Nunca, lo juro por mi madre que se caiga muerta. Y no la escribió Joyce, ni Faulkner, ni Jean-Paul Sartre, ni Tennessee Williams, ni el pelotudo de Góngora.

Lo leí en un baño público en una estación de servicio de la ruta. Eso es literatura”. Con estas liminares palabras describe, Roberto Fontanarosa, su idea de una nota de impacto y sigue “Eso es desafiar al lector y comprometerlo. Si el tipo que escribió eso, seguramente mientras cagaba, con un cortaplumas sobre la puerta del baño, hubiera decidido continuar con su relato, ahí me hubiese tenido a mí como lector consecuente.” .Viene a cuento esta historia porque si el genial escritor hubiera vivido (y ojalá) y dicho eso en nuestros tiempos, tendría que comparecer ante el tribunal de la sancta inquisición de la  lengua (INADI) regenteado por la corrupta Donda, que puede negrear , no pagar sueldos y ofrecer trabajo en el estado a su doméstica, pero no vayas a decirle “gordo” a un gordo o “negrito”a un negrito porque te manda a tomar cursos como al gordo Lanata que no debe haberse adoctrinado mucho, porque sigue pensando que Florencia de la Ver… tiene eso:Pito.

En mi humilde caso, tuve dos bloqueos en Facebook,  de 24 hs c/u en los últimos dos días por utilización de “lenguaje que incitan al odio”, ya había tenido otro cuando solo compartí una foto donde decenas de mujeres en pelotas pedían no sé qué reivindicación, parece que el autor “zafó” porque a mí me llegó.

En el caso de la sanción ejemplificadora  del día de la fecha, pudo ser “SI ES SI” o sea las chicasno tienen derecho a reconocer, públicamente, que tienen ganas, sel de la de la víspera que fue. Textualmente, “White trash” (basura blanca)  razón por la cual me arrodillaron 24 hs sobre granos de maíz virtuales.

Ahora bien, los robots policías del idioma no deben haber leído el Martín Fierro ni el “Diccionario del Lunfardo” de Joé Gobello, porque en la víspera, desde la cuenta de una amiga, traduje tal frase como “montaña de estiércol de campo” y ahí está el comentario vivito y culenado (perdón INADI) . Nuestro rico y florido idioma y sus jergas o  modismos, tiene palabras que no significan lo mismo en la sobria Europa, Edinson Cavani, sin ir  más lejos, fue vituperado y obligado a retractarse por twitear a un amigo “negrito querido” Oscar Casco hubiera sido llevado a la horca por su “mamarrachito mío”.

LOS PUTOS MEXICANOS

 La hinchada  mexicana tuvo serios inconvenientes en un mundial porque ellos, por costumbre, cuando avanza un rival en la cancha gritan a coro “puuutooo”- pero la connotación del  vocablo no es la que muchos suponen, porque nada tiene que ver con una elección sexual, en México si alguien tiene frío dice “que puto frío hace” si se da un golpe “que putazo me puse” y así, sucesivamente, de hecho hicieron y circularon una carta donde le preguntaban a la FIFA (perdón por el exabrupto) quién eran ellos para meterse con su idioma y cultura y ordenarles lo que podían decir o no, de hecho a la organización del fútbol, como a Donda, le escandalizaba más esa palabra que el infinito robo que cometieron por el cual cayeron varios. Los mexicas terminaron la misiva con un magistral; “firma; un putazo de mexicanos” y el hashtag #somostodosputos, que no deja de ser solidario e igualitario, agregando “putoelquenocomparte”

Todo esto para decir que, en principio estoy confeccionando un diccionario con sinónimos en lunfardo y algún término inventado para sortear los bloqueos de estos putos y tener libertad plena de la palabra y de la opinión, fundamental derecho en toda constitución que se precie.

Digo y afirmo; Puto el que leyó.