La acción de Juan Cruz es loable, no caben dudas, un ejemplo digno de ser conocido por todos, pero la sobreexposición de su figura, deambulando por todos los canales de TV y recibiendo premios insignificantes, si se quiere, porque una entrada a un estadio no es tanto, tampoco, lo colocan en el riesgo de salir banalizando su acción ejemplar.

ya está, dejémos que siga viviendo su vida normal junto a su familia, la vida de un joven de su edad. Los grandes medios de comunicación, cuando se meten en un caso, terminan saturando a la audiencia, nótese que muchos familiares de víctimas de tragedias, que aparecen traumados explicando los hechos, terminan “producidos” para salir al set y casi hasta de panelistas de programas omnibus.

Otros, como la Telpuc que cumplió con su trabajo -porque no hizo nada más que eso cuando obturó el paso de la valija dolarizada de Antonini Wilson – terminó poniéndose las plumas y tomando el camino de las tablas, cuando la realidad es que su ética primaria hubiera sido fundamental para mejorar las acciones en su trabajo.

En definitiva terminó corrompiéndose.

La realidad es que nada puede pasar si no pasa por la pantalla, el llanto, la emotividad, los periodistas haciendo preguntas para quebrar al entrevistado, la madre abrazada el cajón del hijo, los chicos – y no tan chicos- “colándose” y haciendo morisquetas detrás del entrevistado que llora a moco tendido, han convertido la vida en un “gran hermano” permanente.

Las cámaras oficiales y ciudadanas contribuyen en demasía para saber, desde cómo voló la víctima en el choque, hasta de que forma se desangró el baleado, todo en virtud de las exigencias de la diosa audiencia.

De modos que si alguna vez se haga menester filmar un suicidio, en vivo y en directo, habrá que dársela.

J.C.

LA NOTICIA

El ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Cristian Ritondo, distinguió este lunes “por su valor, compromiso y solidaridad ciudadana” a Juan Cruz Amerise, el joven de 15 años que le salvó la vida a la beba de siete meses que fue atropellada junto con su madre por delincuentes que huían de las fuerzas de seguridad la semana pasada en San Martín.